Día 7-04-12. Ruta “La Cama del Moro”, “Las Paredejas” Falda del Berrueco y “Los Monolitos”.
Nos amanece un día nublado y amenazador con una temp. de unos 3 º. A las 9:00 h. nos encontramos en la Plaza, Oscar, Jose Juli Maite (mi mujer) y yo. Me llamaría Piedad para decirnos que habían llegado, pues venían expresamente desde Talavera de la Reina con unos amigos para hacer la Ruta.
Participantes de la Ruta; Oscar, Jose Juli, Maite, (mi mujer), Piedad, Sebas, (su marido), Mila, Marcel, (su marido), estos últimos amigos de Piedad y Sebas y yo.
Pasamos por el Altozano dirección al Potro, cruzamos el río que sigue sin correr debido al invierno tan seco que estamos teniendo. Camino de la Carnicera donde cogemos el camino de “La peña el Gato”, llegados a los pinares del Tío Benjamín, (que ya no existen) cuento la muerte por asesinato que se produjo en esta zona ya que los participantes no estuvieron en la anterior donde ya se explico.
Veremos la fuente de la Peña el Gato, (totalmente abandonada) y la poza con un pilón hecho hace unos años, dicha poza se utilizaba para regar unos huertos que hay al lado y un poco más abajo.
Más adelante cruzarmos el arroyo de “Santa Lucia”, también seco por lo anteriormente mencionado.
Llegados a las fincas abiertas y a nuestra derecha los prados de “Santa Lucia”, decidimos visitar la cruz de granito tallada, en el prado de Cecilio Peña, donde ocurrió otro asesinato por una disputa entre dos mozos por una moza, pelea a navaja muriendo uno de ellos.
A los participantes de la Ruta les llama la atención, un círculo de pared completamente cerrado, por su buena construcción y el buen acabado.
Estos círculos son las Almiares, muy comunes en casi todos los prados de la zona, grandes y de buena hierba. Estaban situados casi en el centro, en sitios ligeramente altos y saneados.
Son círculos perfectos, entre 8 y 10 m. de diámetro, se marcaban con una estaca y una cuerda, después se cerraban con pared de piedra dejando un portillo para entrar a él, con piedra más menuda y manejable, también suelen tener en un lado unos escalones integrados en la misma pared para no tener que abrir el portillo y acceder con facilidad a su interior.
Diferencia entre “Portillo” y “Portillera”:
-Portillo; Apertura en una pared de piedra, para dar acceso a un recinto, en forma de “V”, llegando en la parte alta a medir 1,20 m. bien sea para el paso de personas o de animales, se cierra con piedra más menuda y manejable o con una cancela y en algunos casos se cierra con un “forro de espinos”, (montón de zarzas cortadas para tal función).
-Portillera; Apertura en una pared de piedra, para dar acceso a carros o transporte rodado a un recinto, en sus extremos tiene unos “pies derechos”, (piedras largas clavadas en el suelo), puede medir sobre 2 m. cerradas con piedra menuda y manejable, suelen estar en prados peores ya que en los buenos son “puertas carreteras” puertas en forja de hierro con adornos, molduras y en algunas las iniciales del propietario.
En el mes de Junio se segaban los prados a guadaña, a los 2 días se daban la vuelta a los “maraños”, (montón o hilera que se iba formando con la hierba segada por la guadaña) para que se secara la hierba, pasando a ser heno y a los 3 o 4 días ya se podía recoger, se hacían montones bastante grandes, y con una pareja de mulas ayuntadas, (unidas por el yugo), se rodeaba el montón con una soga, sujetada con el mango de la horca y se arrastraba hasta la Almiar.
En el centro de la Almiar se clavaba un palo, de unos 6 o 7 m. de largo y se sujetaba con varias piedras, los de fuera irían dando el heno con horcas bien largas, de 3 gajos o púas y el de dentro iría colocando el heno alrededor del palo en forma de cono, hasta cerrar por completo la Almiar, mi Padre no sé como lo hacia pero siempre lo calculaba bien, para que ni faltase ni sobrase heno, quedando todo bien compactado, para llegar al invierno aguantando el viento y la lluvia sin mojarse, solo perdiendo el color la parte exterior, luego se iría sacando con un palo en forma de arpón para echárselo al ganado.
Volviendo a la Ruta, llegamos a “La Cama Del Moro”, donde los ruteros podrán apreciar la talla de las dos tumbas antropomorfas, conocidas en el termino de Medinilla con este nombre, fotos del grupo y continuamos, podemos observa por toda la zona el terreno levantado por el Jabalí.
Pasamos por la fuente “El Egido” con muy poca agua para esta época, seguimos para coger el camino de Medinilla al Puente del Congosto, desde este podemos observar unas piedras que nos llama la atención en una finca, nos acercamos y podemos comprobar, que es una poza construida con unas grandes losas de granito muy bien colocadas y en buen estado para regar los huertos, no tenía agua por estar en desuso, a unos 30 m. podemos ver otra poza de iguales características pero muy deteriorada y también sin agua.
Continuamos para coger la ruta que viene del pueblo hacia el Berrueco, pasando por “Las Paredejas”, llegados aquí lo primero que nos llama la atención son unos rollos de río, (posiblemente traídos del Tormes) dispuestos por alguien para que se vean, observando que ese alguien nos ha dejado también unas piezas de cerámica Vettona, (de ningún valor arqueológico) de unos 2.300 años de antigüedad, pequeños trozos, los observamos y fotografiamos, se puede apreciar la mezcla de barro con ceniza que le da ese color característico de la época, para volverlos a dejar donde estaban, por lo que se ruega que nadie se los lleve, lo vea y lo deje allí para que otros los podamos volver a ver. Los rollos de río los usaban para moler el cereal, en cada casa solían tener su molino particular.
Por toda la zona podemos observar montones de piedras apilados por los agricultores de Medinilla, despejando la zona para el cultivo del cereal, podemos ver también una fuente o el posible manantial que abastecía de agua al poblado. Estando en este punto discutimos el subir hasta la cima, se puso a nevar y en lo alto había algo de nieve, por el posible peligro que nos pudiese provocar sobre todo a la bajada, decidimos dejarlo para mejor tiempo. Oscar y los amigos que vinieron de Talavera de la Reina se quedaron con las ganas de subir, pero nos prometieron que vendrían en el verano por lo que subiremos y podremos complacerles.
Caminamos alrededor de la falda del Berrueco, observando la vista que nos ofrece desde abajo, cuando cruzamos el límite de Medinilla y el Puente del Congosto, nuestra amiga Piedad requiere nuestra atención, para mostrarnos una placa de coto de caza en la cual podemos apreciar un gravado, posiblemente hecho por algún pastor de la zona, donde se nos ofrece un dibujo muy bien detallado de una de las posturas del Kamasutra, con buenos atributos por parte tanto femenina como masculina, foto que no pondremos por considerarse un poco obscena. Decidimos dejarla también en su sitio.
Visitamos también “El Pie del Berrueco”, el posible “Altar Rupestre”, “Los Monolitos” y “El trono de los Monolitos”.
Objetivo conseguido, fotos hechas y por la climatología, volvemos al camino del Puente a Medinilla para llegar a encontrarnos con la Ruta marcada para volver a Santibáñez, breve descanso que aprovechamos para comernos el Hornazo de Tomás que sacaría Maite (mi mujer) para invitar a todos los participantes, junto con el chocolate y galletas que nos ofreció Piedad y que tomamos de buen grado.
Volvemos por el camino de las Lindes a la Carnicera para llegar al Pueblo, tomando esta vez el refrigerio donde Antonio, buena cerveza y buenos pinchos elaborados por su mujer Charo.
Hasta la próxima.
“A.R.Sa.Bé.
En Santibáñez a 14 de Abril del 2012. Por Julián Sánchez Casquero.
jueves, 19 de abril de 2012
miércoles, 30 de noviembre de 2011
Ruta la cama del Moro, los Monolitos y tumbas de Prao Juarro.
"Día 9-12-11. Ruta “La Cama del Moro”, “Los Monolitos” y “Tumbas de Prao Juarro”.
Amanece el día con una fuerte helada, podemos ver los tejados del pueblo y los campos, todos blancos debido a la escarcha, temperatura a las 9:00 h de unos 0º C. El día se presenta despejado y soleado.
Llegamos a la Plaza y nos encontramos con Jose A. (marido de Ani), estuvimos hablando con él durante unos minutos, nos comenta de que había dos personas y que se habían marchado no pudimos imaginar que eran Paiper y su mujer, de haberlo sabido hubiéramos ido a buscarlos.
Lamentamos mucho este mal entendido, les vuelvo a pedir disculpas, (la salida era desde la Plaza y seguirá siendo).
Bajamos hacia la carretera, pues días antes habían comentado de quedar en la fuente ya que los que iban, vivían por esta zona, junto con Isidoro.
Participantes de la ruta: Iván, Nuria, Pili, (familia de Felipe el Burreño), Conchi, Laura, Maite (mi mujer), Asun, Mª Elda, Ana Mª, Mª José, Isidoro y yo.
A las 9:30 h, hacemos la salida, después de tomar la foto de rigor, por Jose A. que no pudo asistir porque tenía obligaciones.
Cruzamos el rio que aún estaba seco en dirección al Navazo, el otro año tal día como hoy empezaba a correr (fotos hechas por Isidoro).
En el Navazo dejaremos el camino que va hacia el Barco, para dirigirnos hacia el camino de la Carnicera, donde podemos apreciar lo bien arreglado que está este camino, en dirección hacia las Lindes, parece ser que el Ayuntamiento irá arreglando poco a poco, los caminos del pueblo.
A medida que vamos caminando, va subiendo la temperatura, ya que cuando salimos se notaba el frio en las manos y en la cara.
Tomamos el camino de la Peña el Gato, a la altura de los pinares de Tío Benjamín, (pinares que fueron talados hace unos 30 años más o menos y a los que acudíamos muchos de nosotros de pequeños a buscar níscalos), ya de pequeño cuando iba a trabajar con mi Padre Bruno a la Peralera, me llamaba la atención ver en el suelo una cruz muy bien marcada y que me contaba mi padre al igual que nos estuvo explicando Isidoro, que fue un asesinato, entre dos personas del pueblo por varias disputas, que no nombraremos, al igual que los nombres, uno de ellos se apostaría dentro del pinar tras la pared con una escopeta esperando a que llegase el otro, que iba a trabajar montado en su burra y cuando llego a su altura el anterior disparo matándolo en el acto. Desde entonces uno de los familiares del muerto acudía todos los años para remarcar la cruz en el suelo, hasta que este último también ha muerto, por lo que últimamente ya no se puede apreciar la cruz.
Seguiremos subiendo por el camino de la Peña el Gato, podemos ver una fuente que creo que se llama “de la Peña el Gato” no recuerdo muy bien, pues siempre la he conocido muy abandonada, la que sí he conocido bien que está más arriba, es la poza que antiguamente se usaba para regar unos huertos y que hace ya varios años se hizo un buen pilón para abrevadero del ganado, este tiene bastante agua y en esta mañana tenía una capa de hielo.
Llegados donde empieza “La Peralera”, quedando hacia nuestra derecha los prados de “Santa Lucia”, sale el comentario de otra muerte producida en el prado de Cecilio Peña, en el mismo sitio que hoy se encuentra una cruz tallada en granito. En este caso fue por una disputa entre dos hombres por una mujer, (que tampoco daremos nombres).
Continuamos la marcha, siguiendo la ruta marcada para El Berrueco que nos dejó en su día Leonis 13 en las encinas, comentarios varios, mucha animación y muy buena compañía ya que la mayoría eran chicas, por lo que la conversación estaba asegurada y si no, Isidoro también nos iba explicando cosas, hasta tuvimos nociones de derecho y leyes por nuestra compañera Asun.
Viendo las encinas marcadas con iniciales, pude explicar a los ruteros recordando mucho de lo que mi Padre me enseñaba, ya que era buen conocedor de los Montes y podía diferenciar de quienes eran, unas u otras, debido a que iba a podar o coger bellotas para unos u otros propietarios y hasta en algunas ocasiones fue requerido para delimitar unos Montes de otros.
Hago un pequeño inciso dedicado a la encina.
La denominación de Montes se le da, al grupo de encinas que puede haber en una zona, independientemente de la finca o prado en que se encuentren, ya que suele ser muy normal que no sean del mismo propietario, posiblemente la causa de esto fuera que el primer dueño vendiera la tierra por necesidad, ya que muchas eran pobres para la labranza, pero sin embargo la encina daba muchos más beneficio sin trabajarla. Desde siempre ha habido un derecho a que el propietario de la encina pudiera entrar en las fincas a tomar la leña que se podara y a recoger o varear hasta el día 15 de Diciembre la bellota que ésta diese y de no haberlo hecho lo podría hacer el dueño de la finca.
Las encinas serán marcadas con las iniciales del propietario siempre por el lado contrario que este mirando hacia el centro del Monte, pueden ser marcadas con pintura, cuya duración será menor pero la agresión a la encina será mínima, o bien con un hacha cortando la corteza formando la inicial cuya duración será por muchos años, 40 o 50 años.
La encina se encuentra protegida, no se podrá talar ni arrancar solamente se podrá olivar o podar ya que le da fuerza y revitaliza, se podrá talar o arrancar cuando este muerta, pidiendo permiso a la Junta de Castilla y León, después del incendio del 2003, por toda esta zona y del Berrueco, nos encontraremos muchas de ellas destruidas por dicho incendio.
Desde hace cientos de años ya en la Edad Media, las encinas eran bienes muy preciados, pues nos abastecían de leña, imprescindible para subsistir en las épocas invernales, protegían de la lluvia, daban sombra en el verano cuando se recolectaba la mies y podíamos recoger su fruto, la bellota en otoño, con la qué en aquella época, los pobres elaboraban una especie de pan por no disponer de harina, sobre todo de centeno ya que la de trigo estaba reservada para los ricos y dueños de tierras de cultivo. Actualmente la bellota prácticamente ya no se recoge, se deja que se caiga y se la coma el ganado generalmente el cerdo, de donde podemos presumir del ibérico de bellota, y que una vez en la mesa nos sabe tan rico.
Puedo recordar cuándo iba con mi Padre a recoger la bellota, en el mes de Noviembre, solíamos salir pronto por la mañana, preparábamos las dos mulas y la burrita que teníamos, cogíamos varios costales, (especie de sacos de tela suave y resistente estrechos y alargados, que eran de fácil manejo, una vez llenos, derechos en el suelo y atados se los podía uno sólo echar al hombro y cargarlos en las caballerías por la mitad, repartiendo la carga para evitar que se cayeran), cogíamos también un varal de unos 10 m que aún tenemos, creo que era de negrillo u olmo negro, que por aquel entonces había muchos antes de que en los años 80 les entrase la grafiosis, enfermedad producida por un parásito que se les metía en la sabia y en 2 o 3 años morían, también teníamos otro formado de dos partes móviles pero mucho más corto, la merienda en las alforjas y nuestras dos perras inseparables Linda y Loli, nos dirigíamos a las encinas que ese día tocaban, no sin tener serias complicaciones en !
algunos caminos estrechos y con curvas con el dichoso varal antes mencionado.
Llegados a las encinas mientras mi Padre empezaba a varearlas, yo comenzaba a ir cogiendo las bellotas que ya estaban caídas, cuando no estaban pegadas al suelo debido a la helada, en cuyo caso hacíamos una lumbre para calentarnos y recogería las que iban cayendo, hasta que el sol de la mañana, fuera deshaciendo la helada, después de estar todo el día, 16:30 h, volvíamos a casa ya que a las 17:00 h, solía empezar a anochecer, las mulas cargadas con 2 o 3 costales cada una y la burrita con uno más pequeño,(mucha gente de mi edad y anterior, bien puede recordar todo esto).
Volvemos a la Ruta.
En unas encinas a la derecha podemos ver unas cintas rojas colgadas de las ramas, siguiendo estas marcas colocadas días antes por Isidoro, ya en termino de Medinilla llegaremos cruzando inevitablemente unos 3 prados, a lo que en Medinilla conocen cómo “La Cama del Moro”, una roca en superficie de unos 2,30 m de largo por 1,90 m de ancho y 1,15 m de alto.
Podemos observar en dicha roca dos tumbas antropomórficas excavadas de época Visigoda, están en paralelo dirección ligeramente sur-este, mirando al Berrueco.
En dicha roca podemos observar una erosión avanzada en la zona de los pies, debido a esto esta parte pudo desprenderse hace mucho tiempo, colocándose seguramente los trozos en las paredes colindantes.
La tumba del lado derecho se aprecia un poco más elevada y mucho más trabajada, ya que se puede ver para apoyar la cabeza y los brazos, también es un poco más larga, por lo que podríamos deducir que sería la correspondiente para el hombre por importancia y la otra para la esposa.
Se puede apreciar en la parte superior, donde se asentaría la losa o lascas que cubrirían los cuerpos, a mi parecer la diferencia de altura (mínima), y asiento del cierre diferente, me hace creer que no fueron excavadas a la vez, sino que primero murió uno y luego el otro.
En el medio de las dos tumbas se puede ver una depresión, posiblemente sea debido a la erosión de los años, pero en el lado izquierdo, el que sería de la mujer hay una ranura con una muesca que no sabría decir que significa, ya se lo preguntaremos al arqueólogo Fabián.
Fotos de rigor, comentarios, bromas, aprovechando la gran afluencia de chicas y el nombre que se le da, haríamos la foto de “El moro con su harem”. (Un poco de cachondeo).
En este momento Asun nos tuvo que dejar por tener que atender obligaciones personales y volver sola al pueblo, después de confirmar su conocimiento del camino de vuelta, una lástima no haber terminado con nosotros, se repetirá.
Ahora nos dirigimos hacia “Las Paredejas”, saldremos al camino de Medinilla al Puente, pasando por la fuente de “El Egido”, un poco destrozada por el ganado, en este punto surge la idea de formar una “Asociación de Ruteros de Santibáñez de Béjar“, deciden nombrarme Presidente provisional, (cosa que a mí no me van mucho los cargos), hasta Semana Santa que habrá elecciones, pues aun está la cosa muy verde pero se irá madurando poco apoco. El nombre casi lo tengo “A.R.Sa.Bé.”. “A.R.Sa.Bé. adónde vamos hoy”.
Seguimos el camino de medinilla al Puente, hasta encontrarnos otra vez con la ruta marcada hacia el berrueco, aquí nos desvíanos a la derecha dirección al Berrueco y a unos 400 m. nos encontramos ya en “Las Paredejas”, los ruteros pueden ver montones de piedras apiladas, sin poder apreciar nada más qué fincas, en esta zona sería donde estaría el poblado y cómo he dicho en otra ocasión, estos montones es el trabajo de los agricultores de Medinilla al despejar la zona de los cimientos de las casas, para dedicarlo al cultivo, también podemos ver un manantial que posiblemente fuera donde se abastecían de agua sus moradores.
La siguiente parada será en “Los Monolitos”, a unos 400 m. dirección Este, así como ya tenemos “Los ojos del Risco”, “el corazón del Risco”, aquí nos encontramos con, “El pié del Berrueco”, Cazoleta peculiar en forma de pié, foto que ya veremos en Galería, (Ruta “La Cama del Moro”, “Los Monolitos”, y “Tumbas de Prao Juarro”). Muy cerca podemos ver una gran roca encima de un canchal, que pudiera ser un “Altar de Sacrificios”, pues en la parte inferior se observa un canal excavado que podría recoger o dirigir líquidos, procedentes de sacrificios.
A unos 100 m. ya se pueden ver “Los Monolitos”, se aprecian mucho mejor si se viene desde el camino, ya que nosotros veníamos desde el berrueco.
Foto de todo el grupo para dejar constancia de ello, a unos 20 m. vemos “El trono de los Monolitos”, peculiar Cazoleta en forma de trono, que por cierto fue de gran agrado a todas las féminas, encontraríamos al lado mismo una cadera de vaca, con la que hicimos bromas, dependiendo como se colocase, podía ofrecernos una magnifica cornamenta o una bonita mascara para los carnavales, (alguna foto no la pondremos por respeto a sus protagonistas).
Seguimos la ruta, Mª Elda se encontraría un cuerno, el derecho de dicha vaca que muy amablemente me lo cedió, para realizar un vaso tipo Vikingo.
Nos dirigimos por el mismo camino hacia la carretera, aquí el grupo decidió por unanimidad el continuar por la carretera, dejando la subida a Cabeza Bua para otra ocasión, lo hicimos por la izquierda en fila y pendientes del tráfico, nos falto algún chaleco pero no estaba contemplado. Fueron unos 2 Km. monótonos aunque íbamos hablando en grupos, tomamos el camino de “Los Pajarejos”, llegando a la mina de Wolframio una de ellas, y la fuente de “Juan Cuadra”, otra fuente que se encuentra abandonada como muchas otras del término, desde aquí fuimos a coger el camino de “Prao Moreno” o el camino de Santibáñez al Puente del Congosto, dirección al pueblo, a unos 800 m. llegamos a “las Tumbas de Prao Juarro”.
Estas tumbas son un poco diferentes a las anteriores, pues están en el suelo, las dos están trabajadas igual, siguen teniendo una pequeña pendiente hacia los pies, la de la izquierda se ve más perfecta, pero la de la derecha parece ser más grande, también se observa un ligero desplazamiento de una con la otra, por lo que sería difícil decir cuál sería la del hombre. La orientación, prácticamente es la misma, hacia el Sur, mirando al Berrueco.
Una vez de vuelta al pueblo por el camino del Puente, Laura (del bar “El Paso”) nos invitaría a un aperitivo, Maite (mi mujer) y yo ofreceríamos a los ruteros un picoteo de lomo ibérico de elaboración casera del año pasado, hecho por mi Madre Ramona, mi hermano Isidoro y yo, al que daríamos buena cuenta y que nos supo a poco.
Foto en las Colmenas con el pueblo de fondo, un día maravilloso y repito con una estupenda compañía.
Pasamos por el río, comentarios sobre los chopos y el enorme tronco que tienen, observamos el potro que tenemos y no lo valoramos, posiblemente más adelante propongamos su restauración, necesitaríamos carpintero y herrero para llevarlo a cabo yo siempre estaré dispuesto a ello y supongo que alguno más también.
Llegada a las 14:00 h, visita obligada esta vez en el bar “El Paso”, cerveza fresquita y pinchos.
Espero haber ofrecido un poco de entretenimiento e información, sin aburrir mucho a los lectores.
Parece ser que para la próxima ruta hay una empresa del pueblo que nos ofrecerá el tentempié de la marcha.
Mi enhorabuena, esto será lo que nos hará caminar y hacer cosas por el pueblo.
Saludos y nos vemos en las próximas."
A 18 de Diciembre de 2011. Por Julián Sánchez Casquero.
domingo, 30 de octubre de 2011
Ruta de los Monolitos del Berrueco
Ruta que saliendo de Santibañez nos lleva a los Monolitos del Berrueco. En este mismo lugar se encuentra el castro de las Paredejas.
Día 2-10-11, localización de los monolitos del Berrueco.
A las 10:00 h de la mañana salí de la Plaza, esta vez iría solo, hubo una persona que me dijo que me acompañaría pero al final no lo hizo, era comprensible después de la verbena de la noche anterior aunque yo me acosté a las 6:00 de la mañana, tenía que aprovechar al máximo el fin de semana.
Llegado al camino del Puente a Medinilla, dejaré el coche a unos 300 m y andaré unos 700 m, se puede dejar justo enfrente de los Monolitos, depende del coche, (valorar esto si se va en invierno, porque hay una zona que será un poco complicada). Desde el camino ya se ven los Monolitos, y una vez que sabes donde están, se pueden ver desde la carretera.
A la izq. de ellos se puede apreciar una gran roca encima de un canchal, que podría ser un altar, no hay ninguna evidencia, se debería de estudiar arqueológicamente.
Una vez situados enfrente de los Monolitos, mi opinión es; que el de la derecha es natural ya que por la parte sur es bastante deforme y el de la izq. pudiera ser natural pero es mucha coincidencia por la distancia y la altura muy similar al otro, por lo que podía haber sido tallado e izado en su emplazamiento, pero hubiera sido anterior a los vettones, o cuando el poblado estaba en lo alto del Berrueco, claro que también sería una evidencia para alguien que hicieran incursiones, de que alguien habitaba en la zona, con lo cual sigue siendo un poco confuso.
¿Que fuera la puerta de una muralla? difícilmente ya que no se aprecian los cimientos, en la zona no hay grandes cerramientos de prados que puedan justificar el desmantelamiento de la muralla y por todas partes hay mucha piedra suelta y manejable. Pudiera ser el camino de entrada al asentamiento, uno de ellos, pues otro estaría por el lado de Medinilla, donde podría haber una muralla.
Desplazándome a unos 500 m, dirección suroeste me encontraría en el asentamiento de las Paredejas, esta es una zona que cuando estás en ella simplemente veras fincas con pequeñas paredes, piedras y rocas por todas partes, tienes que detenerte, observar, trasladarte a otra época, eliminar vegetación, y escuchar a las piedras para que te cuenten la historia. Nos encontraríamos en una zona un poco elevada respecto a los alrededores, incluso hacía el Berrueco hay una pequeña vaguada, pero a la vez está metida en un pequeño hoyo, por lo que cuando la gente pasase por el camino, que sería bastante transitado en época romana, no se vería directamente, por lo que estaría un poco protegido.
Podremos observa bastantes montones de piedra que serian retirados por los agricultores en épocas posteriores para despejar la zona para el cultivo, de ahí viene el nombre de “Las Paredejas”, según cuentan los de Medinilla que al roturar con los arados, se enganchaban en las piedras, saliendo a la luz lo que sería los cimientos de las casas, que tendría 1 m de mampostería y lo demás de adobes, siendo cuadradas.
Me encuentro una piedra muy pulida y con cierta inclinación hacia el centro, lo que me indica que bien podía ser parte de un molino manual de pequeñas dimensiones, de los cuales dispondrían casi todas las familias, para moler el cereal y de fácil transporte.
En la zona se puede ver una fuente, que posiblemente, sería el manantial que abastecería al poblado, también se puede observa lo que podría ser una línea de muralla. La muralla podría ser de muy poca altura o precaria aprovechando el relieve y las rocas existentes y en alguna zona sería una simple empalizada con un foso de lo que no ha llegado nada a nuestros días, ya que en la época que se habito, los pobladores serian los que vivían en lo alto del Berrueco, y viviendo “las paz romana”, nos les haría falta defender el poblado.
En otra excursión que se haga se puede investigar un poco más y si tenemos la suerte de que nos acompañe J.F. Fabián arqueólogo de Béjar, tendremos mejor información de todo esto, ya que esto que he escrito simplemente es solo mi opinión.
11:30 h de la mañana, ahora toca cumplir con la familia y la procesión.
Saludos y nos vemos en las próximas.
Día 2-10-11, localización de los monolitos del Berrueco.
A las 10:00 h de la mañana salí de la Plaza, esta vez iría solo, hubo una persona que me dijo que me acompañaría pero al final no lo hizo, era comprensible después de la verbena de la noche anterior aunque yo me acosté a las 6:00 de la mañana, tenía que aprovechar al máximo el fin de semana.
Llegado al camino del Puente a Medinilla, dejaré el coche a unos 300 m y andaré unos 700 m, se puede dejar justo enfrente de los Monolitos, depende del coche, (valorar esto si se va en invierno, porque hay una zona que será un poco complicada). Desde el camino ya se ven los Monolitos, y una vez que sabes donde están, se pueden ver desde la carretera.
A la izq. de ellos se puede apreciar una gran roca encima de un canchal, que podría ser un altar, no hay ninguna evidencia, se debería de estudiar arqueológicamente.
Una vez situados enfrente de los Monolitos, mi opinión es; que el de la derecha es natural ya que por la parte sur es bastante deforme y el de la izq. pudiera ser natural pero es mucha coincidencia por la distancia y la altura muy similar al otro, por lo que podía haber sido tallado e izado en su emplazamiento, pero hubiera sido anterior a los vettones, o cuando el poblado estaba en lo alto del Berrueco, claro que también sería una evidencia para alguien que hicieran incursiones, de que alguien habitaba en la zona, con lo cual sigue siendo un poco confuso.
¿Que fuera la puerta de una muralla? difícilmente ya que no se aprecian los cimientos, en la zona no hay grandes cerramientos de prados que puedan justificar el desmantelamiento de la muralla y por todas partes hay mucha piedra suelta y manejable. Pudiera ser el camino de entrada al asentamiento, uno de ellos, pues otro estaría por el lado de Medinilla, donde podría haber una muralla.
Desplazándome a unos 500 m, dirección suroeste me encontraría en el asentamiento de las Paredejas, esta es una zona que cuando estás en ella simplemente veras fincas con pequeñas paredes, piedras y rocas por todas partes, tienes que detenerte, observar, trasladarte a otra época, eliminar vegetación, y escuchar a las piedras para que te cuenten la historia. Nos encontraríamos en una zona un poco elevada respecto a los alrededores, incluso hacía el Berrueco hay una pequeña vaguada, pero a la vez está metida en un pequeño hoyo, por lo que cuando la gente pasase por el camino, que sería bastante transitado en época romana, no se vería directamente, por lo que estaría un poco protegido.
Podremos observa bastantes montones de piedra que serian retirados por los agricultores en épocas posteriores para despejar la zona para el cultivo, de ahí viene el nombre de “Las Paredejas”, según cuentan los de Medinilla que al roturar con los arados, se enganchaban en las piedras, saliendo a la luz lo que sería los cimientos de las casas, que tendría 1 m de mampostería y lo demás de adobes, siendo cuadradas.
Me encuentro una piedra muy pulida y con cierta inclinación hacia el centro, lo que me indica que bien podía ser parte de un molino manual de pequeñas dimensiones, de los cuales dispondrían casi todas las familias, para moler el cereal y de fácil transporte.
En la zona se puede ver una fuente, que posiblemente, sería el manantial que abastecería al poblado, también se puede observa lo que podría ser una línea de muralla. La muralla podría ser de muy poca altura o precaria aprovechando el relieve y las rocas existentes y en alguna zona sería una simple empalizada con un foso de lo que no ha llegado nada a nuestros días, ya que en la época que se habito, los pobladores serian los que vivían en lo alto del Berrueco, y viviendo “las paz romana”, nos les haría falta defender el poblado.
En otra excursión que se haga se puede investigar un poco más y si tenemos la suerte de que nos acompañe J.F. Fabián arqueólogo de Béjar, tendremos mejor información de todo esto, ya que esto que he escrito simplemente es solo mi opinión.
11:30 h de la mañana, ahora toca cumplir con la familia y la procesión.
Saludos y nos vemos en las próximas.
miércoles, 24 de agosto de 2011
Ruta El Berrueco (en coche hasta la base)
Saliendo de Santibañez en coche vamos por la carretera de El Puente, tomando un desvio que hay a la derecha por la mina de de ahi por camino hasta aproximadamente un kilometro de la base del Berrueco. Luego subida por la zona de la derecha hasta la cima.
Ruta dehesa de Peñaflor
Ruta que saliendo de Santibañez va por el antiguo camino de El Barco hasta Peñaflor y de ahi regresamos por Santa Lucia.
Crónica del día 5-08-11, ruta caminando a la Dehesa de Peñaflor.
Salida de la Plaza a las 8:00 h, participantes; José Alberto (marido de Ani), Juan Mari (Zumaya), José Juli, Miguel, Nekane, un matrimonio que no recuerdo sus nombres, Julián Carlos (mi hijo) y yo. Pedro (Joseón) y David (de Femi y Manolo), que iban a caballo se nos unirían por Navacerrada.
Nos acercamos donde Tomás para comprar un pan redondo, puesto que José A. nos dijo que el llevaba un chorizo, como nos dijo en la ruta anterior que haría, un hermoso chorizo casero hecho por él, buenísimo al que daríamos buena cuenta, cuando llegásemos a la torre.
Bajamos por la carretera hasta la Cruz, vemos a Pedro que estaba preparando el caballo, lo saludamos y continuamos, cruzaremos el río e iremos a coger el camino del Barco por el Navazo.
Pasado Navacerrada nos alcanzan Pedro y David a caballo, buen paso y buena armonía, hoy éramos alguno más. Comentarios sobre las fincas que trabajaban el padre de Pedro y las que trabajábamos con mi padre. ¡Qué tiempos aquellos!
Pasado Fuente Buena, nos dejarían Miguel, Nekane y el matrimonio antes mencionado, ya que tenían obligaciones, los demás seguiríamos adelante intentando seguir el camino del Barco, ya que al no estar las fincas labradas y la maleza existente el camino desaparece, nos guiamos por la orientación y fuimos muy bien, porque al final salimos donde teníamos que salir.
Pasamos al lado de un corral para guardar las ovejas de Medinilla, nos llama la atención de su construcción, paredes altas coronadas por unos aleros peculiares, sobresaliendo de las paredes, José A. nos explica el por qué, simplemente es para evitar que los lobos puedan trepar por las paredes, ya pensaban bien nuestros antepasados.
Mas adelante daremos con uno de los caminos que vienen de Medinilla hacia el Tejado, pero nos encontramos con una portera, deducimos que lo tienen como dehesa y todos los caminos que deben de llegar a esta zona deben estar cerrados con porteras, por el desconocimiento del terreno Pedro y David, deciden ir hasta Medinilla por el camino y dar la vuelta, para volver por otro camino directo a la torre de Peñaflor.
No hubiese hecho falta ya que todo era camino y estaba abierto hasta la torre, pero nos dimos cuenta de que no teníamos el nº de Telf. para decirles que dieran la vuelta.
Cruzamos el camino de Medinilla al Tejado y subiendo un pequeño monte ya empezamos a ver la torre de Peñaflor, llegada y visita a todo el entorno.
Estado lamentable de la torre ya que parecer ser que canteros de un pueblo vecino empezaron a llevarse piedras de las esquinas hasta que les pararon.
Esta torre forma parte de una pequeña iglesia totalmente en ruinas, es de planta cuadrada de unos 4 m por 5 m centrada a la iglesia en el lado este y de alta sobre unos 5 m, hasta donde se subiría por una escalera de caracol con puerta al lado sur, donde faltan las piedras talladas de la puerta y de la escalera.
La torre acabada en una espadaña formada por dos arcos muy armoniosos y estilizados de los cuales solo se mantiene uno y medio y rematados en forma de tejado, se mantiene en peligroso equilibrio, por falta de algunas esquinas. Se supone estos tendrían sus correspondientes campanas.
En los alrededores se pueden observar varias construcciones en piedra de lo que sería el pueblo o las familias que lo habitaban que no serian muy numerosas.
Me llamó la atención de la distribución de las casas, estaban alrededor de la iglesia, la distribución era en todas iguales y de igual superficie, no se encuentran tejas, por lo creo deducir, que sus habitantes eran de iguales condiciones, disponían de tres estancias y los tejados serian de troncos con barda y ramos y posiblemente tuvieran una cubierta de tierra para impermeabilizar.
Al norte de la iglesia en un lanchar se puede apreciar la cantera, donde todavía hay piedras cortadas para la construcción de la iglesia o las casas o para otro tipo de construcción en los últimos tiempos antes de que se abandonase.
Al final daré una breve explicación sobre Peñaflor.
Muy cerca de la iglesia en dirección sur a unos 50 m se puede ver un pequeño monolito, de 1,80 m, una roca erosionada por el viento y el tiempo, también estuve buscando una pila redonda, posiblemente bautismal, que había visto en unas fotos de Google pero no la encontré, posiblemente se la llevaron los mismos canteros.
Una vez visitado todo esto nos pusimos a la sombra de una encina, donde daríamos buena cuenta del chorizo que llevaba José A. Estuvimos esperando a Pedro y a David, pero estos tomaron algo en Medinilla y decidieron volver a Santibáñez.
De vuelta a Santibáñez por el mismo sitio, hasta el camino de Medinilla con Puente del C. desde aquí iríamos por “La Fuente la Cola”, “Santa Lucia”, la mina de Wolframio y por el camino de la Peña el Gato al repetidor y visita obligada con cerveza fresquita en “La Posada 2”.
Las fotos se pueden ver en Galería ruta día 5-08-2011 Dehesa de Peñaflor.
Un Saludo a todos y nos vemos en las próximas.
Daré una pequeña explicación de lo que fue La Dehesa de Peñaflor, agradeciendo de antemano a Mª Ángeles hermana de Toñy del bar “El Paso” que me ha conseguido una valiosa información procedente de alguien del Tejado que no conozco y que en su día agradeceré.
Información sacada de una tesis doctoral presentada y publicada por Tomás Sánchez García. Cuya calificación fue de “Sobresaliente cum laude”.
Peñaflor estará siempre vinculada a la Villa del Puente del Congosto, junto con el Tejado, Navamorales y Bercimuelle, perteneciendo a la Orden de Calatrava y eximidas de la ciudad de Ávila, por negociaciones del concejo y el rey Enrique III.
El puente y el castillo del Puente del Congosto se construirían a finales del siglo XI a raíz de la reconquista.
En 2 de noviembre 1393 Enrique III (el doliente 1379-1406 rey en 1390) donó la aldea del Puente del Congosto junto con la de Cespedosa a Don Gil González Dávila.
Don Gil González Dávila seria quien empezó a construir el actual castillo, anteriormente habría una torre o pequeña fortificación para defender el paso del puente, de donde viene el nombre de la villa “La Puente del Congosto”, puente en estrechamiento o cañón del río. El castillo lo terminaría de construir su viuda Doña Aldonza de Guzmán, hija de Don Luis González de Guzmán, Maestre de la poderosa Orden religiosa y militar de Calatrava.
A la muerte de Doña Aldonza en 1479, se producen agrias disputas entre dos de sus hijos.
Tras un pleito entre los hijos de Don Gil y Doña Aldonza, los hermanos Don Juan Dávila y Don Luis de Guzmán, los reyes Católicos sentencian, en 1490, que Cespedosa sea de Don Juan Dávila y el Puente del Congosto junto con sus tierras sea de Don Luis de Guzmán, quien será el señor hasta finales del 1495 cuando muere.
En 1496 los bienes y derechos pasan a la Orden de Calatrava por ser esta la heredera. Los reyes Católicos mandan a Don Pedro de Torres, caballero de la Orden de Calatrava, para secuestrar los bienes hasta que se decida qué hacer.
En 1518 los reyes nombraran a Don Antonio de Torres hijo de Don Pedro de Torres, (ya que Don Pedro hombre poco apegado al poder del señorío cede todos sus derechos a su hijo) como Comendador y Señor de la Villa del Puente del Congosto y sus tierras, que lo será hasta 1 de Enero de 1540, cuando el rey Carlos I (y V de Alemania 1500-1558 rey en 1516 y emperador en 1519) se la vende al Duque de Alba, Don Fernando Álvarez de Toledo, III Duque de Alba. Don Antonio de Torres vivirá en Ávila recibiendo una compensación por la venta al Duque de Alba, muriendo en 1547.
Don Pedro de Torres será quien administrara los bienes, ya que su hijo pasara bastante tiempo en la corte. Muere en 1531.
Sobre el 1518 y 1519, Don Pedro de Torres ayudara a construir iglesias en las aldeas para que sus habitantes no se tengan que desplazar los domingos a la iglesia del Puente del Congosto. En estos años se construyo la iglesia de Peñaflor.
En 1519 y 1520 el concejo del puente decide construir un reloj, para marcar las horas de trabajo y para tomar las medicinas, mandan fundir una campana, pero al no haber suficiente dinero para la maquinaria del reloj, no se construye por lo que en 1520 donan la campana a la iglesia de Peñaflor.
Los habitantes de Peñaflor eran labradores, según consta eran 13 vasallos y medio.
En el 1823 consta que Peñaflor ya estaba despoblada.
Redactado por Julián Sánchez Casquero, 15-09-2011.
Crónica del día 5-08-11, ruta caminando a la Dehesa de Peñaflor.
Salida de la Plaza a las 8:00 h, participantes; José Alberto (marido de Ani), Juan Mari (Zumaya), José Juli, Miguel, Nekane, un matrimonio que no recuerdo sus nombres, Julián Carlos (mi hijo) y yo. Pedro (Joseón) y David (de Femi y Manolo), que iban a caballo se nos unirían por Navacerrada.
Nos acercamos donde Tomás para comprar un pan redondo, puesto que José A. nos dijo que el llevaba un chorizo, como nos dijo en la ruta anterior que haría, un hermoso chorizo casero hecho por él, buenísimo al que daríamos buena cuenta, cuando llegásemos a la torre.
Bajamos por la carretera hasta la Cruz, vemos a Pedro que estaba preparando el caballo, lo saludamos y continuamos, cruzaremos el río e iremos a coger el camino del Barco por el Navazo.
Pasado Navacerrada nos alcanzan Pedro y David a caballo, buen paso y buena armonía, hoy éramos alguno más. Comentarios sobre las fincas que trabajaban el padre de Pedro y las que trabajábamos con mi padre. ¡Qué tiempos aquellos!
Pasado Fuente Buena, nos dejarían Miguel, Nekane y el matrimonio antes mencionado, ya que tenían obligaciones, los demás seguiríamos adelante intentando seguir el camino del Barco, ya que al no estar las fincas labradas y la maleza existente el camino desaparece, nos guiamos por la orientación y fuimos muy bien, porque al final salimos donde teníamos que salir.
Pasamos al lado de un corral para guardar las ovejas de Medinilla, nos llama la atención de su construcción, paredes altas coronadas por unos aleros peculiares, sobresaliendo de las paredes, José A. nos explica el por qué, simplemente es para evitar que los lobos puedan trepar por las paredes, ya pensaban bien nuestros antepasados.
Mas adelante daremos con uno de los caminos que vienen de Medinilla hacia el Tejado, pero nos encontramos con una portera, deducimos que lo tienen como dehesa y todos los caminos que deben de llegar a esta zona deben estar cerrados con porteras, por el desconocimiento del terreno Pedro y David, deciden ir hasta Medinilla por el camino y dar la vuelta, para volver por otro camino directo a la torre de Peñaflor.
No hubiese hecho falta ya que todo era camino y estaba abierto hasta la torre, pero nos dimos cuenta de que no teníamos el nº de Telf. para decirles que dieran la vuelta.
Cruzamos el camino de Medinilla al Tejado y subiendo un pequeño monte ya empezamos a ver la torre de Peñaflor, llegada y visita a todo el entorno.
Estado lamentable de la torre ya que parecer ser que canteros de un pueblo vecino empezaron a llevarse piedras de las esquinas hasta que les pararon.
Esta torre forma parte de una pequeña iglesia totalmente en ruinas, es de planta cuadrada de unos 4 m por 5 m centrada a la iglesia en el lado este y de alta sobre unos 5 m, hasta donde se subiría por una escalera de caracol con puerta al lado sur, donde faltan las piedras talladas de la puerta y de la escalera.
La torre acabada en una espadaña formada por dos arcos muy armoniosos y estilizados de los cuales solo se mantiene uno y medio y rematados en forma de tejado, se mantiene en peligroso equilibrio, por falta de algunas esquinas. Se supone estos tendrían sus correspondientes campanas.
En los alrededores se pueden observar varias construcciones en piedra de lo que sería el pueblo o las familias que lo habitaban que no serian muy numerosas.
Me llamó la atención de la distribución de las casas, estaban alrededor de la iglesia, la distribución era en todas iguales y de igual superficie, no se encuentran tejas, por lo creo deducir, que sus habitantes eran de iguales condiciones, disponían de tres estancias y los tejados serian de troncos con barda y ramos y posiblemente tuvieran una cubierta de tierra para impermeabilizar.
Al norte de la iglesia en un lanchar se puede apreciar la cantera, donde todavía hay piedras cortadas para la construcción de la iglesia o las casas o para otro tipo de construcción en los últimos tiempos antes de que se abandonase.
Al final daré una breve explicación sobre Peñaflor.
Muy cerca de la iglesia en dirección sur a unos 50 m se puede ver un pequeño monolito, de 1,80 m, una roca erosionada por el viento y el tiempo, también estuve buscando una pila redonda, posiblemente bautismal, que había visto en unas fotos de Google pero no la encontré, posiblemente se la llevaron los mismos canteros.
Una vez visitado todo esto nos pusimos a la sombra de una encina, donde daríamos buena cuenta del chorizo que llevaba José A. Estuvimos esperando a Pedro y a David, pero estos tomaron algo en Medinilla y decidieron volver a Santibáñez.
De vuelta a Santibáñez por el mismo sitio, hasta el camino de Medinilla con Puente del C. desde aquí iríamos por “La Fuente la Cola”, “Santa Lucia”, la mina de Wolframio y por el camino de la Peña el Gato al repetidor y visita obligada con cerveza fresquita en “La Posada 2”.
Las fotos se pueden ver en Galería ruta día 5-08-2011 Dehesa de Peñaflor.
Un Saludo a todos y nos vemos en las próximas.
Daré una pequeña explicación de lo que fue La Dehesa de Peñaflor, agradeciendo de antemano a Mª Ángeles hermana de Toñy del bar “El Paso” que me ha conseguido una valiosa información procedente de alguien del Tejado que no conozco y que en su día agradeceré.
Información sacada de una tesis doctoral presentada y publicada por Tomás Sánchez García. Cuya calificación fue de “Sobresaliente cum laude”.
Peñaflor estará siempre vinculada a la Villa del Puente del Congosto, junto con el Tejado, Navamorales y Bercimuelle, perteneciendo a la Orden de Calatrava y eximidas de la ciudad de Ávila, por negociaciones del concejo y el rey Enrique III.
El puente y el castillo del Puente del Congosto se construirían a finales del siglo XI a raíz de la reconquista.
En 2 de noviembre 1393 Enrique III (el doliente 1379-1406 rey en 1390) donó la aldea del Puente del Congosto junto con la de Cespedosa a Don Gil González Dávila.
Don Gil González Dávila seria quien empezó a construir el actual castillo, anteriormente habría una torre o pequeña fortificación para defender el paso del puente, de donde viene el nombre de la villa “La Puente del Congosto”, puente en estrechamiento o cañón del río. El castillo lo terminaría de construir su viuda Doña Aldonza de Guzmán, hija de Don Luis González de Guzmán, Maestre de la poderosa Orden religiosa y militar de Calatrava.
A la muerte de Doña Aldonza en 1479, se producen agrias disputas entre dos de sus hijos.
Tras un pleito entre los hijos de Don Gil y Doña Aldonza, los hermanos Don Juan Dávila y Don Luis de Guzmán, los reyes Católicos sentencian, en 1490, que Cespedosa sea de Don Juan Dávila y el Puente del Congosto junto con sus tierras sea de Don Luis de Guzmán, quien será el señor hasta finales del 1495 cuando muere.
En 1496 los bienes y derechos pasan a la Orden de Calatrava por ser esta la heredera. Los reyes Católicos mandan a Don Pedro de Torres, caballero de la Orden de Calatrava, para secuestrar los bienes hasta que se decida qué hacer.
En 1518 los reyes nombraran a Don Antonio de Torres hijo de Don Pedro de Torres, (ya que Don Pedro hombre poco apegado al poder del señorío cede todos sus derechos a su hijo) como Comendador y Señor de la Villa del Puente del Congosto y sus tierras, que lo será hasta 1 de Enero de 1540, cuando el rey Carlos I (y V de Alemania 1500-1558 rey en 1516 y emperador en 1519) se la vende al Duque de Alba, Don Fernando Álvarez de Toledo, III Duque de Alba. Don Antonio de Torres vivirá en Ávila recibiendo una compensación por la venta al Duque de Alba, muriendo en 1547.
Don Pedro de Torres será quien administrara los bienes, ya que su hijo pasara bastante tiempo en la corte. Muere en 1531.
Sobre el 1518 y 1519, Don Pedro de Torres ayudara a construir iglesias en las aldeas para que sus habitantes no se tengan que desplazar los domingos a la iglesia del Puente del Congosto. En estos años se construyo la iglesia de Peñaflor.
En 1519 y 1520 el concejo del puente decide construir un reloj, para marcar las horas de trabajo y para tomar las medicinas, mandan fundir una campana, pero al no haber suficiente dinero para la maquinaria del reloj, no se construye por lo que en 1520 donan la campana a la iglesia de Peñaflor.
Los habitantes de Peñaflor eran labradores, según consta eran 13 vasallos y medio.
En el 1823 consta que Peñaflor ya estaba despoblada.
Redactado por Julián Sánchez Casquero, 15-09-2011.
Ruta la Tejera,, Calimocho, la Piquera y "las campanas del diablo"
Ruta de senderismo por recorre la sierra que está al oeste de Santibañez que limita con el termino de La Cabeza y del Guijo.
Dejo aqui el comentario de la ruta de Julian S. Casquero:
Crónica del día 3-08-11, ruta caminando por la Piquera.
Salida de la Plaza a las 9:00 h, participantes; José Alberto (marido de Ani), Juan Mari (Zumaya), José Juli, Maite (mi mujer) y yo.
Tuvimos buena suerte al contar con José A. como guía de esta ruta y de otras que seguirían, ya que al ser del Guijo, cazador y haber estado trabajando con las ovejas, se conocía perfectamente toda la zona, nosotros la hubiéramos visitado igual, pero no habríamos visto lo que él nos enseño y sus explicaciones.
Salimos del pueblo por el caño, donde están construyendo las nuevas viviendas de protección oficial, variamos un poco la ruta marcada y nos fuimos hacia las Canchas y por aquí visitamos los portales de Pedro (Valores), donde por aquella época era normal pasar bastante parte del verano ó casi todo el verano viviendo, solo bajando al pueblo para acopio de alimentos de primera necesidad. Allí tenían el ganado, el huerto y las fincas de cereales, se abastecían de buen agua del pozo junto a la hermosa y gran pila de granito tallado. Recordar que Pedro trabajaba con yunta de vacas y que buenas vacas.
Seguimos subiendo hacia la Tejera por el lado Sur haciendo pequeños zigzags, haremos 2 pequeños descansos, para tomar aliento y disfrutar de las maravillosas vistas que tenemos a nuestro alcance, el segundo descanso lo haremos sobre unas peñas cortadas y José A. nos va diciendo donde están los puestos que se reparten los cazadores para esperar la caza, al igual que nos explica las recomendaciones para estar atentos y no espantar la caza, ya que hay de todo.
Coronamos la Tejera, vistas a la sierra de Béjar, Guijuelo, el Pantano de la Maya, el Berrueco, etc. Bajamos y nos dirigimos al Calimocho, en la bajada vemos un “chabarco” fuente de los “Tetos”, el cual tenía siempre muy buen agua en verano, hoy día está abandonado.
Nos encontramos con un puesto de caza para la perdiz y el jabalí, cuatro paredes de piedras de 2 m por 2 m, supongo que anteriormente sería un chabolo, alrededor podemos observar en el tronco de un encino como la corteza esta rascada por ser un rascadero del jabalí. Continuamos y cerca podemos observar un chabolo de piedra seca y nos llama la atención como está construido el techo, esta soportado con unas enormes y largas lasca de piedra en forma de cruz que a la vez van cerrando todo el techo hasta cubrirlo por completo y como capa impermeable tiene un buen tomo de tierra la cual tiene hierba y musgo. Puntualizar que para los años que pueda tener está en muy buen estado de conservación.
Estos chabolos eran utilizados por pastores o agricultores temporalmente como refugio bien fuera en verano o en invierno, la puerta estaría formada por ramos tupidos y entretejidos y disponían de un pequeño respiradero, en verano daría frescor y en invierno protegerían del viento y del frío. En el pueblo se puede ver alguno, pero tienen vigas de madera y barda (ramas de encina) y cubierta de tierra igualmente. De vez en cuando necesita que se reponga el techo con tierra para evitar que se calen.
Bajamos del Calimocho y pasamos por un pequeño pinar y visitaremos otro chabolo del mismo estilo pero este necesita mantenimiento en el techo, se empiezan a ver agujeros.
Nos dirigimos al Corito conocido así en el Guijo y en los mapas, desde Santibáñez serían los dos montículos de la Piquera, aunque la Piquera se conoce también a todos los montes de que está compuesta.
Nos llama la atención una serie de agujeros escarbados y con varias bolas partidas por la mitad alrededor, José A. nos explica que es la zorra para comerse las larvas de los escarabajos peloteros. Observamos que efectivamente la zona esta pastada por vacas y hay bastantes boñigas, con lo que el escarabajo pelotero pondrá un huevo en cada bola que va haciendo y las enterrara en un nido entre 8 y 10, cuando nazca la larva, esta irá alimentándose del estiércol a medida que vaya creciendo y la zorra, bien sea por el olfato ó por el oído, las desentierra para comérselas.
Comentado esto con Marino (Joseón), me contó el refrán:
Cuando la zorra anda a grillos,
mal “pa” la zorra
y peor “pa” los grillos.
En esta zona comentamos, que en todo el recorrido no hemos visto animales, conejo o bastardo ya que es una zona dado a ello, puede ser porque vamos todo el tiempo hablando y evidentemente espantamos a todos los bichos. Desde aquí José A. nos indica una zona en el Guijo donde hay un criadero de bastardos ó culebra bastarda.
Hago un pequeño inciso en la ruta para hablar de la culebra bastarda.
La culebra bastarda es la mayor de la Península y de Europa. Puede llegar a medir 240 cm, si bien las hembras son más pequeñas.
Las escamas sobre los ojos son prominentes, lo que confiere a su mirada un aire penetrante y feroz, y las dorsales son puntiagudas con un pequeño surco longitudinal en el centro. Su cola es larga y delgada.
El color de los adultos varía entre el gris claro, el pardo o el verde oliva. En los machos adultos y en ejemplares viejos la zona anterior del cuerpo toma una coloración gris oscura conocida como "silla de montar". El vientre suele ser amarillento o blancuzco.
Es agresiva y si es molestada se erguirá como una cobra y hará notar su enfado con un siseo penetrante. Su veneno, de efectos locales, es inoculado por unos colmillos posteriores que sólo llegan a morder cuando su presa ya está bastante dentro de su boca, por lo que su mordedura, aunque puede ser dolorosa, no es peligrosa para el hombre.
La cópula tiene lugar en abril o mayo, y dará como resultado un número de huevos variable que dependerá en última instancia del tamaño de la hembra. La puesta se hace entre las hojas muertas. Los huevos eclosionan en agosto o septiembre. En octubre y hasta marzo la culebra bastarda hiberna.
Me contaba mi Padre que a veces las vacas cuando se las iba a ordeñar por la mañana, no tenían nada de leche, entonces me comentaba que había que cambiarlas de prado ya que en este había un bastardo que por la noche se mamaba la leche (de una, no de todas a no ser que hubiera varios), ya que se ponen derechos y parece ser que tienen un mamar muy suave.
También cuentan que las mujeres que daban a luz en el campo, cuando amamantaban a los bebes si se quedaban dormidas, podía darse el caso de que el bastardo mamara de los pechos y para que el bebe no llorase le metía la cola en la boca. (Difícil de creer, pero pudiera ser).
Cuando nos quedábamos a dormir en el campo mi Padre decía que por las noches no teníamos que comer queso ya que esto y el calor entre las mantas atraía a los bastardos, si podíamos que masticáramos ajo.
Cuando estaba en el colegio, un día alguien llevo un bastardo de 2 m que habían matado, procedente del Calvo, lo colgaron de un castaño y llegaba al suelo estuvo durante 2 días, alguien de mi edad debe de acordarse.
La culebra bastarda está protegida ya que ayuda a mantener a raya plagas de insectos y roedores, supongo que el año de la plaga del topillo debió de tener bastante trabajo.
Volvemos a la ruta).
En el Corito está la Peña de la Cruz como le llaman en el Guijo al monte de la izq. de la Piquera, en este hay una cruz de hierro y un tubo con una libreta y bolígrafo, bien cerrado para evitar que se moje, en ésta la gente va plasmando sus comentarios, fechas y firmas.
Bajamos del Corito dirección la dehesa del Guijo, ya que el monte de la derecha es más bajo y tiene mucha maleza, visitamos una fuente la cual José A. y los pastores mantenían limpia y con buen agua hoy día perdida, nos acercamos a los Pilarines una serie de pilares unos tres, donde abrevaban el ganado de la zona, hoy también perdidos y sin agua, lo cual es una pena.
Cruzamos la carretera del Guijo para llegar a las “Campanas del diablo”, nombre que me dió a conocer mi primo, Miguel cuando yo tenía uno 10 años, un día que íbamos a cazar lagartos, por la zona del Risco. En el Guijo se conocen como “La Peña de los Diablillos”.
Con vistas al Risco, nos acercamos hasta la falda y por la hora que es; sobre las 13:00 h y el calor que está haciendo, decidimos ir hacia el pueblo por la carretera, parada obligada ¿cómo no? esta vez en la piscina, cerveza bien fresquita y pinchitos.
Se pueden ver las fotos en Galería, ruta la Piquera día 3/08/2011.
Un Saludo a todos y nos vemos en las próximas.
Dejo aqui el comentario de la ruta de Julian S. Casquero:
Crónica del día 3-08-11, ruta caminando por la Piquera.
Salida de la Plaza a las 9:00 h, participantes; José Alberto (marido de Ani), Juan Mari (Zumaya), José Juli, Maite (mi mujer) y yo.
Tuvimos buena suerte al contar con José A. como guía de esta ruta y de otras que seguirían, ya que al ser del Guijo, cazador y haber estado trabajando con las ovejas, se conocía perfectamente toda la zona, nosotros la hubiéramos visitado igual, pero no habríamos visto lo que él nos enseño y sus explicaciones.
Salimos del pueblo por el caño, donde están construyendo las nuevas viviendas de protección oficial, variamos un poco la ruta marcada y nos fuimos hacia las Canchas y por aquí visitamos los portales de Pedro (Valores), donde por aquella época era normal pasar bastante parte del verano ó casi todo el verano viviendo, solo bajando al pueblo para acopio de alimentos de primera necesidad. Allí tenían el ganado, el huerto y las fincas de cereales, se abastecían de buen agua del pozo junto a la hermosa y gran pila de granito tallado. Recordar que Pedro trabajaba con yunta de vacas y que buenas vacas.
Seguimos subiendo hacia la Tejera por el lado Sur haciendo pequeños zigzags, haremos 2 pequeños descansos, para tomar aliento y disfrutar de las maravillosas vistas que tenemos a nuestro alcance, el segundo descanso lo haremos sobre unas peñas cortadas y José A. nos va diciendo donde están los puestos que se reparten los cazadores para esperar la caza, al igual que nos explica las recomendaciones para estar atentos y no espantar la caza, ya que hay de todo.
Coronamos la Tejera, vistas a la sierra de Béjar, Guijuelo, el Pantano de la Maya, el Berrueco, etc. Bajamos y nos dirigimos al Calimocho, en la bajada vemos un “chabarco” fuente de los “Tetos”, el cual tenía siempre muy buen agua en verano, hoy día está abandonado.
Nos encontramos con un puesto de caza para la perdiz y el jabalí, cuatro paredes de piedras de 2 m por 2 m, supongo que anteriormente sería un chabolo, alrededor podemos observar en el tronco de un encino como la corteza esta rascada por ser un rascadero del jabalí. Continuamos y cerca podemos observar un chabolo de piedra seca y nos llama la atención como está construido el techo, esta soportado con unas enormes y largas lasca de piedra en forma de cruz que a la vez van cerrando todo el techo hasta cubrirlo por completo y como capa impermeable tiene un buen tomo de tierra la cual tiene hierba y musgo. Puntualizar que para los años que pueda tener está en muy buen estado de conservación.
Estos chabolos eran utilizados por pastores o agricultores temporalmente como refugio bien fuera en verano o en invierno, la puerta estaría formada por ramos tupidos y entretejidos y disponían de un pequeño respiradero, en verano daría frescor y en invierno protegerían del viento y del frío. En el pueblo se puede ver alguno, pero tienen vigas de madera y barda (ramas de encina) y cubierta de tierra igualmente. De vez en cuando necesita que se reponga el techo con tierra para evitar que se calen.
Bajamos del Calimocho y pasamos por un pequeño pinar y visitaremos otro chabolo del mismo estilo pero este necesita mantenimiento en el techo, se empiezan a ver agujeros.
Nos dirigimos al Corito conocido así en el Guijo y en los mapas, desde Santibáñez serían los dos montículos de la Piquera, aunque la Piquera se conoce también a todos los montes de que está compuesta.
Nos llama la atención una serie de agujeros escarbados y con varias bolas partidas por la mitad alrededor, José A. nos explica que es la zorra para comerse las larvas de los escarabajos peloteros. Observamos que efectivamente la zona esta pastada por vacas y hay bastantes boñigas, con lo que el escarabajo pelotero pondrá un huevo en cada bola que va haciendo y las enterrara en un nido entre 8 y 10, cuando nazca la larva, esta irá alimentándose del estiércol a medida que vaya creciendo y la zorra, bien sea por el olfato ó por el oído, las desentierra para comérselas.
Comentado esto con Marino (Joseón), me contó el refrán:
Cuando la zorra anda a grillos,
mal “pa” la zorra
y peor “pa” los grillos.
En esta zona comentamos, que en todo el recorrido no hemos visto animales, conejo o bastardo ya que es una zona dado a ello, puede ser porque vamos todo el tiempo hablando y evidentemente espantamos a todos los bichos. Desde aquí José A. nos indica una zona en el Guijo donde hay un criadero de bastardos ó culebra bastarda.
Hago un pequeño inciso en la ruta para hablar de la culebra bastarda.
La culebra bastarda es la mayor de la Península y de Europa. Puede llegar a medir 240 cm, si bien las hembras son más pequeñas.
Las escamas sobre los ojos son prominentes, lo que confiere a su mirada un aire penetrante y feroz, y las dorsales son puntiagudas con un pequeño surco longitudinal en el centro. Su cola es larga y delgada.
El color de los adultos varía entre el gris claro, el pardo o el verde oliva. En los machos adultos y en ejemplares viejos la zona anterior del cuerpo toma una coloración gris oscura conocida como "silla de montar". El vientre suele ser amarillento o blancuzco.
Es agresiva y si es molestada se erguirá como una cobra y hará notar su enfado con un siseo penetrante. Su veneno, de efectos locales, es inoculado por unos colmillos posteriores que sólo llegan a morder cuando su presa ya está bastante dentro de su boca, por lo que su mordedura, aunque puede ser dolorosa, no es peligrosa para el hombre.
La cópula tiene lugar en abril o mayo, y dará como resultado un número de huevos variable que dependerá en última instancia del tamaño de la hembra. La puesta se hace entre las hojas muertas. Los huevos eclosionan en agosto o septiembre. En octubre y hasta marzo la culebra bastarda hiberna.
Me contaba mi Padre que a veces las vacas cuando se las iba a ordeñar por la mañana, no tenían nada de leche, entonces me comentaba que había que cambiarlas de prado ya que en este había un bastardo que por la noche se mamaba la leche (de una, no de todas a no ser que hubiera varios), ya que se ponen derechos y parece ser que tienen un mamar muy suave.
También cuentan que las mujeres que daban a luz en el campo, cuando amamantaban a los bebes si se quedaban dormidas, podía darse el caso de que el bastardo mamara de los pechos y para que el bebe no llorase le metía la cola en la boca. (Difícil de creer, pero pudiera ser).
Cuando nos quedábamos a dormir en el campo mi Padre decía que por las noches no teníamos que comer queso ya que esto y el calor entre las mantas atraía a los bastardos, si podíamos que masticáramos ajo.
Cuando estaba en el colegio, un día alguien llevo un bastardo de 2 m que habían matado, procedente del Calvo, lo colgaron de un castaño y llegaba al suelo estuvo durante 2 días, alguien de mi edad debe de acordarse.
La culebra bastarda está protegida ya que ayuda a mantener a raya plagas de insectos y roedores, supongo que el año de la plaga del topillo debió de tener bastante trabajo.
Volvemos a la ruta).
En el Corito está la Peña de la Cruz como le llaman en el Guijo al monte de la izq. de la Piquera, en este hay una cruz de hierro y un tubo con una libreta y bolígrafo, bien cerrado para evitar que se moje, en ésta la gente va plasmando sus comentarios, fechas y firmas.
Bajamos del Corito dirección la dehesa del Guijo, ya que el monte de la derecha es más bajo y tiene mucha maleza, visitamos una fuente la cual José A. y los pastores mantenían limpia y con buen agua hoy día perdida, nos acercamos a los Pilarines una serie de pilares unos tres, donde abrevaban el ganado de la zona, hoy también perdidos y sin agua, lo cual es una pena.
Cruzamos la carretera del Guijo para llegar a las “Campanas del diablo”, nombre que me dió a conocer mi primo, Miguel cuando yo tenía uno 10 años, un día que íbamos a cazar lagartos, por la zona del Risco. En el Guijo se conocen como “La Peña de los Diablillos”.
Con vistas al Risco, nos acercamos hasta la falda y por la hora que es; sobre las 13:00 h y el calor que está haciendo, decidimos ir hacia el pueblo por la carretera, parada obligada ¿cómo no? esta vez en la piscina, cerveza bien fresquita y pinchitos.
Se pueden ver las fotos en Galería, ruta la Piquera día 3/08/2011.
Un Saludo a todos y nos vemos en las próximas.
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